Ir al contenido principal

COMO MINIMIZAR LOS RESIDUOS DE ALIMENTOS


En una época de dificultades económicas como la actual, cada persona desperdicia 180 kilos de comida al año. Estas pérdidas hacen referencia tanto a alimentos crudos como cocidos, ya sea a partir de su preparación en el hogar, así como de los alimentos que se rechazan durante la producción, fabricación y distribución o en las actividades de los servicios minoristas y mayoristas. De no poner remedio a esta situación, se estima que para el año 2020 las pérdidas de alimentos pueden llegar a 126 millones de toneladas (un aumento del 40% respecto a las 89 toneladas actuales). Pero esta tendencia puede frenarse con medidas fáciles de aplicar en el ámbito doméstico. 

El 39% de los alimentos desperdiciados proviene de los procesos de fabricación (sobreproducción o productos en mal estado o defectuosos), el 14% de los servicios de restauración y catering (estimación inadecuada del tamaño de las raciones, dificultad para prever el número de clientes, lo que genera excedencias y también determinadas actitudes o preferencias, como no querer llevarse las sobras) y el 5% de la distribución (ineficiencia en la cadena de suministro, sensibilidad a la temperatura de los productos o mala administración de los stocks, entre otros).

Sin embargo, el 42% de las pérdidas proviene de los hogares y se debe a la falta de conciencia y de conocimientos sobre eficiencia en la utilización de los alimentos, por actitudes culturales o de subestimación o bien por el hecho de no planear la compra. Hasta un 60% de los residuos alimentarios que proceden del hogar se podrían evitar. 

Ideas prácticas para reducir los restos de comida

No saber cómo utilizar los alimentos de forma eficiente conduce al despilfarro.

La sensibilización sobre el derroche de alimentos es aún muy baja. Por ello, en primer lugar, es necesario incrementar la concienciación sobre esta problemática para lograr un cambio de conducta a largo plazo, que permita reducir de forma importante el desperdicio de alimentos.

El hecho de no saber cómo utilizar los productos de manera eficiente es una de las causas del despilfarro de alimentos en el hogar. Acciones sencillas, como la planificación de la compra, la lectura de las etiquetas de los alimentos o trucos para aprovechar mejor los restos de comida contribuyen a minimizar los desperdicios alimentarios.

Para reducir la pérdida de alimentos, ahorrar dinero y proteger el medio ambiente, se aconseja:
  • Planificar la compra: diseñar los menús de la semana, revisar los ingredientes disponibles en la nevera y la despensa y escribir una lista de la compra con lo imprescindible. Ir a comprar sin hambre para evitar hacerse con productos innecesarios y, una vez en la tienda, no dejarse llevar por las ofertas. Siempre que sea posible, adquirir sueltos los alimentos como frutas y hortalizas, en lugar de envasados, para evitar comprar más de lo necesario.
  • Leer la fecha de caducidad para no comprar productos con fechas cercanas. Tener en cuenta que la denominación "consumir preferentemente antes de" solo significa que el producto puede que no conserve la calidad esperada a partir de esta fecha, pero es seguro para el consumo.
  • Revisar que la temperatura de la nevera esté entre 1ºC y 5ºC para una mejor conservación de los alimentos.
  • Colocar los alimentos recién comprados en la parte trasera de la nevera y los armarios para evitar que los adquiridos con anterioridad queden fuera de la vista y acaben por caducar o echarse a perder.
  • Conservar los alimentos según las instrucciones del envase.
  • Servir raciones pequeñas de comida y, si es necesario, después se puede repetir.
  • Aprovechar las sobras como ingrediente para las siguientes comidas o congelarlas para otra ocasión. Las frutas maduras pueden convertirse en batidos y las verduras, en sopas o cremas.
  • Congelar las sobras: el pan que no se ha consumido puede congelarse cortado en rodajas y los alimentos cocidos, en raciones individuales.
  • Reutilizar los residuos para crear abono para las plantas con el uso de cubos de compostaje y compostadores.

Fuente: http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/tendencias/2012/01/06/205945.php

Entradas populares de este blog

HISTORIA DEL DULCE MEXICANO

Los antiguos mexicanos que vivieron en Mesoamérica antes de la llegada de los españoles ya preparaban algunos de nuestros dulces típicos, mezclando frutas, semillas, algunas especies y miel. También se utilizaron las bondades del aguamiel que se extrae del maguey, la melcocha obtenida del jugo de tuna concentrado y del mezquite, que mezclados con el maíz, cacao y la semilla de amaranto, se originaron dulces como el pinole, el chocolate y la alegría.

La mayor parte de nuestros dulces típicos están elaborados con frutas autóctonas, pero a la llegada de los españoles, los conventos fueron cuna de varios de estos dulces, pues las monjas combinaron las costumbres culinarias europeas con las indígenas, dando como resultado esas exquisiteces que conocemos como dulces típicos mexicanos que los europeos degustan en los restaurantes más finos.

Los mexicanos aportamos la calabaza, el chilacayote, el coco, el cacao, la tuna, el maíz, el amaranto y los españoles trajeron la caña …

COMO ACOMODAR LOS ALIMENTOS EN EL REFRIGERADOR

Cada zona de la nevera tiene unas particularidades muy específicas de temperatura que permiten almacenar los alimentos según sus necesidades de frío
De la misma manera que la nevera es una eficaz herramienta para evitar el deterioro de los alimentos, en ocasiones puede suponer también un foco de contaminación. El principal problema es la aparición de contaminación cruzada, los patógenos pueden pasar de un alimento a otro y convertir la nevera en un foco de infección. La clave para evitar posibles riesgos radica en una correcta colocación de los alimentos. Debe tenerse en cuenta, además, que no todos los alimentos son aptos para almacenar en frío. 
Si se observa cómo están colocados los alimentos en este instante en la nevera, lo más seguro es que se aprecien algunos errores que podrían ocasionar algún tipo de riesgo alimentario. En la nevera se almacenan todo tipo de alimentos, y más ahora durante el verano. Carne, pescado, quesos, embutidos, frutas, vegetales, alimentos crudos, aliment…

HELADOS

En su forma más simple, el helado o crema helada es un postre congelado hecho de leche, nata o natillas combinadas con saborizantes, edulcorantes y azúcar. En general los productos utilizados en su elaboración son: leche, azúcar, edulcorantes, nata de leche, huevo, frutas, chocolate, frutos secos, yogur, agua mineral y estabilizantes.
En el proceso antiguo de elaboración se hacía una mezcla de leche, azúcar, nata y algún estabilizante. Esta mezcla se congelaba, agitándola durante el proceso para prevenir la formación de grandes cristales de hielo. Tradicionalmente, la temperatura se reduce ubicando la mezcla en un recipiente, que es sumergido en una mezcla frigorífica de hielo molido y sal. La sal disminuye la temperatura de fusión del hielo, absorbiendo así una mayor cantidad de calor liberado por la crema, helándola durante el proceso.
En 1913 se inventó la primera máquina continua para elaborar helados, en los palacios del Mantecado, que es el corazón de todo el mundo de fabricación*…