Ir al contenido principal

CINCO BATIDOS DE FRUTA LIGEROS Y ORIGINALES

La llegada del buen tiempo, los días largos y el calor siempre invitan a disfrutar de recetas refrescantes, con coloridas frutas de temporada. Los batidos son una de las preparaciones más exitosas de la primavera y el verano, si bien muchos de los que se consumen fuera del hogar no llevan frutas, sino helados o siropes que imitan su sabor. Para degustar unos deliciosos batidos -y, además, ahorrar dinero-, podemos hacerlos en casa. La elaboración es muy sencilla y el resultado, exquisito. A continuación se listan cinco batidos caseros de frutas y se ofrecen consejos muy útiles para que estos -u otros- queden perfectos.

Batidos de frutas caseros: cinco opciones exquisitas

  • 1. Batido de melocotón y limón. Necesitamos: 6 melocotones, 2 limones, 400 ml de leche desnatada y azúcar (al gusto, aunque no es imprescindible). Preparación: pelamos los melocotones, quitamos los huesos y troceamos. Exprimimos el limón y regamos con su zumo el melocotón troceado. Colocamos esta mezcla en un vaso de batidora, añadimos la leche y trituramos con la batidora hasta formar una crema homogénea. Si el batido no queda demasiado ligero, se puede agregar un poco de yogur o helado desnatado hasta llegar a una consistencia cremosa, casi líquida.
  • 2. Smoothie de picota. Necesitamos: 400 g de cerezas picotas, 100 ml de zumo de naranja, 400 g de helado de nata bajo en calorías y 40 g de azúcar. Preparación: lavamos las picotas y las troceamos para quitarles el hueso. Juntamos las picotas troceadas con el zumo de naranja, el helado de nata bajo en calorías y trituramos con ayuda de la batidora hasta conseguir un batido cremoso. Modificamos el punto de azúcar al gusto de cada uno. Servimos en un vaso alto, decorando con unos trocitos de picotas, bien sea en una brocheta o en la propia pajita.
  • 3. Crema de manzana y soja con trocitos de fresa. Necesitamos: 4 manzanas golden, 200 g de fresas, 150 ml de zumo de naranja y 400 ml de leche de soja. Preparación: pelamos las manzanas, quitamos las pepitas y troceamos. Lavamos las fresas y colocamos todo en el vaso de la batidora. Trituramos agregando el zumo de naranja y la leche de soja, hasta que el batido alcance una textura homogénea. Servimos en vasos individuales y decoramos con un trocito de fresa y otro trocito de manzana. Servimos de inmediato, antes de que se oxide el zumo y pierda sus propiedades nutritivas.
  • 4. Espumoso de plátano con chocolate. Aunque este batido no está elaborado con frutas veraniegas, es un pequeño placer para tomar de vez en cuando. Necesitaremos: 300 g de helado de chocolate, 300 g de leche y 100 g de plátano. Preparación: introducimos el helado, el plátano pelado y troceado y la leche en el vaso de la batidora, y trituramos hasta formar una crema homogénea. Probamos la textura y agregamos más helado o más leche, dependiendo del gusto personal. Cuando tengamos lista la mezcla, subimos y bajamos con la batidora para que entre aire y el batido comience a espumar. Así, cuando lo sirvamos, la parte superior del batido estará coronada por una graciosa espuma que mejorará la presentación. Decoramos con unas galletitas y unos trocitos de plátano.
  • 5. Mix de frutas veraniegas. Necesitamos: 200 g de sandía, 100 g de nectarinas, 200 g de pera de San Juan y 200 g de yogur natural desnatado. Preparación: pelamos y quitamos las pepitas de las frutas, troceamos y añadimos el yogur. Trituramos y mezclamos el conjunto con la batidora, hasta que quede homogéneo. Decoramos la pajita con unos trocitos de sandía natural casi helada y consumimos al momento.

Consejos prácticos para hacer batidos caseros

La composición básica de los batidos naturales es muy simple. Contienen fruta (o zumo de fruta) y un componente lácteo (leche desnatada de vaca, helado o yogur), que se puede sustituir por bebida de soja o agua helada con un poco de azúcar. Los batidos o smoothies son, por tanto, muy fáciles de hacer, ya que con muy pocos ingredientes se consiguen resultados estupendos (y vistosos). No obstante, tienen truco, por lo que conviene tener en cuenta ciertos detalles.
  • Acertar con las frutas que elegimos. Además de escoger frutas de temporada, debemos utilizar las que estén maduras. Su sabor está más concentrado, al igual que la fructosa, con lo que evitaremos agregar azúcar para endulzar el batido. Los batidos constituyen una buena solución gastronómica para aprovechar los excedentes e, incluso, esas frutas ligeramente tocadas por efecto del calor. Si quitamos la parte marcada, el resto de la fruta es aprovechable.
  • Acertar con los lácteos que añadimos. La elección del lácteo o líquido dependerá de la acuosidad de las frutas que usemos.
    • Con frutas con mucho zumo (tipo piña, sandía, melón, naranja), es recomendable que el elemento lácteo sea yogur o helado. Su textura cremosa aportará el equilibrio perfecto entre el sabor y la densidad.
    • Para frutas con una textura más consistente (manzana, melocotón, nectarinas, plátano), emplearemos leche de vaca o de soja. Así se conseguirá ese punto cremoso, pero bebible, tan típico de los batidos.
    • Si utilizamos zumo de fruta, el mejor lácteo sería un yogur o un helado bajo en calorías.
    • En algunos batidos hay que añadir mucha fruta para lograr el sabor necesario. En estos casos, si no queremos agregar demasiada leche, podemos emplear un poco de agua helada (y si en lugar de agua usamos trocitos de hielo, una vez que el conjunto esté triturado, obtendremos un batido semihelado). 
     
Fuente: http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/en_la_cocina/trucos_y_secretos/2014/06/09/220044.php

Entradas populares de este blog

HISTORIA DEL DULCE MEXICANO

Los antiguos mexicanos que vivieron en Mesoamérica antes de la llegada de los españoles ya preparaban algunos de nuestros dulces típicos, mezclando frutas, semillas, algunas especies y miel. También se utilizaron las bondades del aguamiel que se extrae del maguey, la melcocha obtenida del jugo de tuna concentrado y del mezquite, que mezclados con el maíz, cacao y la semilla de amaranto, se originaron dulces como el pinole, el chocolate y la alegría.

La mayor parte de nuestros dulces típicos están elaborados con frutas autóctonas, pero a la llegada de los españoles, los conventos fueron cuna de varios de estos dulces, pues las monjas combinaron las costumbres culinarias europeas con las indígenas, dando como resultado esas exquisiteces que conocemos como dulces típicos mexicanos que los europeos degustan en los restaurantes más finos.

Los mexicanos aportamos la calabaza, el chilacayote, el coco, el cacao, la tuna, el maíz, el amaranto y los españoles trajeron la caña …

COMO ACOMODAR LOS ALIMENTOS EN EL REFRIGERADOR

Cada zona de la nevera tiene unas particularidades muy específicas de temperatura que permiten almacenar los alimentos según sus necesidades de frío
De la misma manera que la nevera es una eficaz herramienta para evitar el deterioro de los alimentos, en ocasiones puede suponer también un foco de contaminación. El principal problema es la aparición de contaminación cruzada, los patógenos pueden pasar de un alimento a otro y convertir la nevera en un foco de infección. La clave para evitar posibles riesgos radica en una correcta colocación de los alimentos. Debe tenerse en cuenta, además, que no todos los alimentos son aptos para almacenar en frío. 
Si se observa cómo están colocados los alimentos en este instante en la nevera, lo más seguro es que se aprecien algunos errores que podrían ocasionar algún tipo de riesgo alimentario. En la nevera se almacenan todo tipo de alimentos, y más ahora durante el verano. Carne, pescado, quesos, embutidos, frutas, vegetales, alimentos crudos, aliment…

HELADOS

En su forma más simple, el helado o crema helada es un postre congelado hecho de leche, nata o natillas combinadas con saborizantes, edulcorantes y azúcar. En general los productos utilizados en su elaboración son: leche, azúcar, edulcorantes, nata de leche, huevo, frutas, chocolate, frutos secos, yogur, agua mineral y estabilizantes.
En el proceso antiguo de elaboración se hacía una mezcla de leche, azúcar, nata y algún estabilizante. Esta mezcla se congelaba, agitándola durante el proceso para prevenir la formación de grandes cristales de hielo. Tradicionalmente, la temperatura se reduce ubicando la mezcla en un recipiente, que es sumergido en una mezcla frigorífica de hielo molido y sal. La sal disminuye la temperatura de fusión del hielo, absorbiendo así una mayor cantidad de calor liberado por la crema, helándola durante el proceso.
En 1913 se inventó la primera máquina continua para elaborar helados, en los palacios del Mantecado, que es el corazón de todo el mundo de fabricación*…